http://lasfotosdejuanesdeviaje.blogspot.com/2007/11/algunas-fotos-cagliari.html
Nati y Flor, sorry por el choreo :P
miércoles, 28 de noviembre de 2007
martes, 27 de noviembre de 2007
Un adelanto de Cagliari
Siguiendo con la interrupción de Francia (viaje que cumple un mes y medio mañana), cuento un poco de este finde en Cagliari. Aún no tengo fotos, pero cuando las tenga (junto con algo de tiempo) escribo algo más completo.
El último viernes partimos rumbo a Cagliari un grupo de 8 intrépidos de 3 nacionalidades distintas (5 Argentin@s, 2 Españoles y 1 Venezolana). Para que no se me enojen, doy la alineación:
En el arco, atajando pelotazos y dirigiendo el grupo, Inés.
En la defensa, con tranquilidad y seguridad, dandole orden al equipo Pili, Natalia y Yo.
En el medio, la frescura de los recién ingresados al grupo de viajes, Estanis y Álvaro, acompañados por la más experimentada Moni, conduciendo al equipo.
En el ataque, ágil como una gacela, Firenze V (aka. Rayu).
Alquilamos una casa en Porto Pino, al oeste de la isla de Cerdeña, a 80km de Cagliari. Para llegar ahí alquilamos una traffic para 9.
En el mapa puede verse la el lugar donde estábamos. La casa estaba donde termina la linea pintada sobre el mapa, un poco a la derecha y arriba de la casa redonda. Teníamos toda esa playa para nosotros.
El sábado estuvo el día soleado, por lo que pudimos aprovechar algo.
View Larger Map
El viaje terminó el domingo con un retraso de 3 hs del avión en el aeropuerto de Cagliari, en donde jugamos desde cartas (jodete), tutti frutti, sudoku y hasta al Twister!!!
En breve más relato y fotos.
Salute!
J
El último viernes partimos rumbo a Cagliari un grupo de 8 intrépidos de 3 nacionalidades distintas (5 Argentin@s, 2 Españoles y 1 Venezolana). Para que no se me enojen, doy la alineación:
En el arco, atajando pelotazos y dirigiendo el grupo, Inés.
En la defensa, con tranquilidad y seguridad, dandole orden al equipo Pili, Natalia y Yo.
En el medio, la frescura de los recién ingresados al grupo de viajes, Estanis y Álvaro, acompañados por la más experimentada Moni, conduciendo al equipo.
En el ataque, ágil como una gacela, Firenze V (aka. Rayu).
Alquilamos una casa en Porto Pino, al oeste de la isla de Cerdeña, a 80km de Cagliari. Para llegar ahí alquilamos una traffic para 9.
En el mapa puede verse la el lugar donde estábamos. La casa estaba donde termina la linea pintada sobre el mapa, un poco a la derecha y arriba de la casa redonda. Teníamos toda esa playa para nosotros.
El sábado estuvo el día soleado, por lo que pudimos aprovechar algo.
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El viaje terminó el domingo con un retraso de 3 hs del avión en el aeropuerto de Cagliari, en donde jugamos desde cartas (jodete), tutti frutti, sudoku y hasta al Twister!!!
En breve más relato y fotos.
Salute!
J
Un poco e' to'
Bueno, sigo interrumpiendo relatos (lo que venía escribiendo de Mónaco lo perdí al clickear involuntariamente el backspace).
Ya pasó también Cagliari y nuevas historias para contar, pero por ahora sólo un breve resumen de mi ida y vuelta a Baires como fue pedido.
El viernes 9 de noviembre fue feriado en Madrid por la Virgen de la Almudena. Acá los feriados (festivos) son casi todos por cuestiones religiosas, no tienen Próceres que hayan nacido o muerto, y sea eso conmemorado.
Aprovechándolo , partí el jueves 8 a la media noche, buscando un poco de primavera austral. Aunque tenía intención de ver la primera peli (Los simpsons, que aún no vi), el sueño pudo más y pasé más de 2/3 del viaje durmiendo. En general el vuelo Madrid-Buenos Aires partiendo a esa hora, es bastante benévolo en ese sentido.
Yo no estaba en las mejores condiciones de salud, ya que el martes había caído con una gastroenteritis viral que me dejó en casa 2 días (aunque el 2do tuve que hacerme una escapadita).
Pretendía cuidarme todavía con las comidas, y por suerte pude comer algo del menú que servían. Contrariamente a lo universalmente opinado, a mi en gral me está gustando la comida del avión (cómo estaré comiendo día a día!).
En Ezeiza me esperaban Papá, Mamá, Juanfra y Tornado (el auto de Juanfra) en una húmeda mañana de Baires.
A partir de ahí arrancó una nueva frenética semana (similar a la que ya tuve en agosto) en la que salí, almorcé y cené con familia, amigos y grupos de amigos.
En el medio operaron a mi vieja (algo programado, ya está bien por suerte), por lo que estuve toda la mañana y parte de la tarde en el hospital. Muchas gracias a todos los que estuvieron de una u otra forma ahí, muy especialmente a Juanfra que me hizo la gamba en el hospital, y GonyNanu que me abrieron las puertas de su casa que estaba bien cerca del hospital (aunque finalmente no llegué a hacerlo, si falta algo no es mi culpa!).
Durante la semana trabajé en las oficinas que la importante petrolera española en la que estoy trabajando tiene en Buenos Aires (algunas mentes agudizadas ya podrán intuir de que empresa hablo :) ).
Al volver a pestañear, me encontré con el único día realmente primaveral de mi estancia, y ya estaba armando la valija por tomándome el remís con mi viejo a Ezeiza, desde donde partía a las 14:20. Este vuelo es un poco más jodido porque no te agarra sueño hasta bastante avanzado el viaje, cuando ya estas cerca de llegar a las 6am a Barajas!
Yo de todas formas no había llegado a adaptar del todo los horarios (estuve haciendo vida bastante madrugadora con respecto a lo que suele ser en Madrid).
Al llegar con 40 minutos de adelanto al aeropuerto, nos anunciaron una temperatura de -5 grados, un maldito frío de invierno. Realmente estaba "sólo" en -2.
Sin mucho más, apenas conecté el celular, tenía un sms de mi supervisor invitándome a ir a las 9 a las oficinas de la empresa (no la petrolera) a presenciar una charla que daba Carlitos. Tarde y cansado, estrenando sobretodo, pero con un capuchino de Starbucks (no muy rico) y una caja de 10 Havanettes para compartir, llegué a la sala de reuniones del piso 18 para escuchar a mi compatriota. En el camino al cliente, me cayeron 3 copos de nieve.
Esta vez el primer día no me fui hasta tipo 19 hs… Llegué a casa y era tal el desastre que tuve que desarmar la valija, lavar ropa y otra parva de cosas sin acostarme a dormir.
Me había ido confiado de casa pensando que como todos los martes (salvo mientras estuve en Baires, que había acordado que no) viniera Halyna, la señora que limpia mi casa y plancha mis camisas. Cómo se podrá intuir por la forma en la que redacté la oración anterior, tal vez por una cuestion de idioma (es de alguna Ex república soviética, no recuerdo cual, y todavía no es muy fluida en el Español), mi casa seguía tal cual la había dejado.
El jueves ya estaba bastante regresado al ritmo, por suerte también con casa ordenada y limpia, y preparándome para el siguiente viaje, Cagliari, viaje del cual en breve contaré algunas cosas.
Bueno, eso es todo de las últimas dos semanas... A los que no pude ver, espero que Diciembre esto cambie. El 22 por la mañana estoy llegando a Baires, esta vez por dos semanas para pasar las fiestas.
Saludos!
J
Ya pasó también Cagliari y nuevas historias para contar, pero por ahora sólo un breve resumen de mi ida y vuelta a Baires como fue pedido.
El viernes 9 de noviembre fue feriado en Madrid por la Virgen de la Almudena. Acá los feriados (festivos) son casi todos por cuestiones religiosas, no tienen Próceres que hayan nacido o muerto, y sea eso conmemorado.
Aprovechándolo , partí el jueves 8 a la media noche, buscando un poco de primavera austral. Aunque tenía intención de ver la primera peli (Los simpsons, que aún no vi), el sueño pudo más y pasé más de 2/3 del viaje durmiendo. En general el vuelo Madrid-Buenos Aires partiendo a esa hora, es bastante benévolo en ese sentido.
Yo no estaba en las mejores condiciones de salud, ya que el martes había caído con una gastroenteritis viral que me dejó en casa 2 días (aunque el 2do tuve que hacerme una escapadita).
Pretendía cuidarme todavía con las comidas, y por suerte pude comer algo del menú que servían. Contrariamente a lo universalmente opinado, a mi en gral me está gustando la comida del avión (cómo estaré comiendo día a día!).
En Ezeiza me esperaban Papá, Mamá, Juanfra y Tornado (el auto de Juanfra) en una húmeda mañana de Baires.
A partir de ahí arrancó una nueva frenética semana (similar a la que ya tuve en agosto) en la que salí, almorcé y cené con familia, amigos y grupos de amigos.
En el medio operaron a mi vieja (algo programado, ya está bien por suerte), por lo que estuve toda la mañana y parte de la tarde en el hospital. Muchas gracias a todos los que estuvieron de una u otra forma ahí, muy especialmente a Juanfra que me hizo la gamba en el hospital, y GonyNanu que me abrieron las puertas de su casa que estaba bien cerca del hospital (aunque finalmente no llegué a hacerlo, si falta algo no es mi culpa!).
Durante la semana trabajé en las oficinas que la importante petrolera española en la que estoy trabajando tiene en Buenos Aires (algunas mentes agudizadas ya podrán intuir de que empresa hablo :) ).
Al volver a pestañear, me encontré con el único día realmente primaveral de mi estancia, y ya estaba armando la valija por tomándome el remís con mi viejo a Ezeiza, desde donde partía a las 14:20. Este vuelo es un poco más jodido porque no te agarra sueño hasta bastante avanzado el viaje, cuando ya estas cerca de llegar a las 6am a Barajas!
Yo de todas formas no había llegado a adaptar del todo los horarios (estuve haciendo vida bastante madrugadora con respecto a lo que suele ser en Madrid).
Al llegar con 40 minutos de adelanto al aeropuerto, nos anunciaron una temperatura de -5 grados, un maldito frío de invierno. Realmente estaba "sólo" en -2.
Sin mucho más, apenas conecté el celular, tenía un sms de mi supervisor invitándome a ir a las 9 a las oficinas de la empresa (no la petrolera) a presenciar una charla que daba Carlitos. Tarde y cansado, estrenando sobretodo, pero con un capuchino de Starbucks (no muy rico) y una caja de 10 Havanettes para compartir, llegué a la sala de reuniones del piso 18 para escuchar a mi compatriota. En el camino al cliente, me cayeron 3 copos de nieve.
Esta vez el primer día no me fui hasta tipo 19 hs… Llegué a casa y era tal el desastre que tuve que desarmar la valija, lavar ropa y otra parva de cosas sin acostarme a dormir.
Me había ido confiado de casa pensando que como todos los martes (salvo mientras estuve en Baires, que había acordado que no) viniera Halyna, la señora que limpia mi casa y plancha mis camisas. Cómo se podrá intuir por la forma en la que redacté la oración anterior, tal vez por una cuestion de idioma (es de alguna Ex república soviética, no recuerdo cual, y todavía no es muy fluida en el Español), mi casa seguía tal cual la había dejado.
El jueves ya estaba bastante regresado al ritmo, por suerte también con casa ordenada y limpia, y preparándome para el siguiente viaje, Cagliari, viaje del cual en breve contaré algunas cosas.
Bueno, eso es todo de las últimas dos semanas... A los que no pude ver, espero que Diciembre esto cambie. El 22 por la mañana estoy llegando a Baires, esta vez por dos semanas para pasar las fiestas.
Saludos!
J
martes, 20 de noviembre de 2007
Oh lala, Marseille!
Dejamos el post anterior cuando nos íbamos a descansar la noche del jueves. Arrancamos el viernes no tan temprano, con una pequeña tensión en el grupo por el desayuno. Finalmente aprovechamos los últimos 10 minutos de desayuno buffet del hotel (que había que pagar por separado).
Arrancamos siguiendo el camino inverso por el que habíamos llegado al hotel la noche anterior, y ahora se veía todo un poco mejor, de todas formas no resultaba de momento una bella ciudad. Llegamos a una avenida importante que desembocaba en el puerto, lugar hacia donde fuimos.
En el camino nos topamos con un carrousel (sisí, una calesita, pero estando en Francia se justifica decirle carrousel).
Llegamos al puerto donde estaban vendiendo pescado bien fresquito, aunque no había mucho más para hacer por ahí. Emprendimos entonces un recorrido turístico que nos recomendaba un mapa que teníamos. Esta zona estaba un poco mejor que la anterior, pero tampoco tenía realmente mucho que ofrecer. Un par de lindas vistas elevadas y algunos edificios y callecitas agradables. Terminado ese recorrido nos fuimos del otro lado del puerto a hacer otro mini recorrido por un edificio militar, y ni siquiera llegamos al otro edificio interesante que algo tenía que ver con Napoleón.
Nos fuimos hacia una iglesia que se veía elevada desde varios puntos de la ciudad, previo paso por un almacen donde nos aprovisionamos para hacer un picnic en un parque.
Allí incomodamos un poco a una pareja musulmana que no parecía tener mucho interés en ser vista (era un parque medio elevado, bastante reservado). Por otro lado mientras comíamos, un amable señor con muchas cicatrices en su cara nos pidió algo inentendible, y apenas se fue decidimos que era buen momento para ir hacia la iglesia.
Realmente era una Catedral, la Catedral de Notre Dame de la Garde (no es la de París!). Lo bueno de este edificio es que estaba bastante elevado y tenía una vista panorámica de la ciudad, y encima había unas mesitas que tenían dibujada la vista que uno tenía, y había una descripción de varios hitos.
Bajamos hacia el otro lado de la ciudad, donde según Ine se filmó una peli (nos debe la prueba!). Acordamos el último punto de visita del día, el palacio de longchamps. Dónde no había mucho quorum era con el medio de transporte, pero finalmente ganó el medio de locomoción por tracción a sangre.
Llegamos al palacio un toque antes del horario de cierre. De hecho no pudimos ir al palacio propiamente dicho, y recibimos un par de gritos y señales de un encargado del lugar... Emprendimos la vuelta al hotel, aunque en dos grupos distintos, Ine, Moni y yo, fuimos a la terminal de tren/autobus (menos mal que estaban en el mismo lugar) para definir cómo ir hacia Mónaco/Niza, nuestra siguiente parada.
Nuevamente reunido el grupo en el hotel, nos fuimos nuevamente para el centro para comer (una muy buena y económica comida en una zona que parecía bastante cara).
De ahí nos fuimos al shamrock!, un pub irlandés, con el mismo nombre que uno existente en Buenos Aires (creo que eso nos definió por ir ahí).
No muy tarde nos volvimos tranqui al hotel, momento en el que el grupo se separó definitivamente (salía muy temprano el tren como para andar despidiéndose por la mañana).

El grupo entero y Longchamps
Arrancamos siguiendo el camino inverso por el que habíamos llegado al hotel la noche anterior, y ahora se veía todo un poco mejor, de todas formas no resultaba de momento una bella ciudad. Llegamos a una avenida importante que desembocaba en el puerto, lugar hacia donde fuimos.
En el camino nos topamos con un carrousel (sisí, una calesita, pero estando en Francia se justifica decirle carrousel).
Llegamos al puerto donde estaban vendiendo pescado bien fresquito, aunque no había mucho más para hacer por ahí. Emprendimos entonces un recorrido turístico que nos recomendaba un mapa que teníamos. Esta zona estaba un poco mejor que la anterior, pero tampoco tenía realmente mucho que ofrecer. Un par de lindas vistas elevadas y algunos edificios y callecitas agradables. Terminado ese recorrido nos fuimos del otro lado del puerto a hacer otro mini recorrido por un edificio militar, y ni siquiera llegamos al otro edificio interesante que algo tenía que ver con Napoleón.
Nos fuimos hacia una iglesia que se veía elevada desde varios puntos de la ciudad, previo paso por un almacen donde nos aprovisionamos para hacer un picnic en un parque.
Allí incomodamos un poco a una pareja musulmana que no parecía tener mucho interés en ser vista (era un parque medio elevado, bastante reservado). Por otro lado mientras comíamos, un amable señor con muchas cicatrices en su cara nos pidió algo inentendible, y apenas se fue decidimos que era buen momento para ir hacia la iglesia.
Realmente era una Catedral, la Catedral de Notre Dame de la Garde (no es la de París!). Lo bueno de este edificio es que estaba bastante elevado y tenía una vista panorámica de la ciudad, y encima había unas mesitas que tenían dibujada la vista que uno tenía, y había una descripción de varios hitos.
Bajamos hacia el otro lado de la ciudad, donde según Ine se filmó una peli (nos debe la prueba!). Acordamos el último punto de visita del día, el palacio de longchamps. Dónde no había mucho quorum era con el medio de transporte, pero finalmente ganó el medio de locomoción por tracción a sangre.
Llegamos al palacio un toque antes del horario de cierre. De hecho no pudimos ir al palacio propiamente dicho, y recibimos un par de gritos y señales de un encargado del lugar... Emprendimos la vuelta al hotel, aunque en dos grupos distintos, Ine, Moni y yo, fuimos a la terminal de tren/autobus (menos mal que estaban en el mismo lugar) para definir cómo ir hacia Mónaco/Niza, nuestra siguiente parada.
Nuevamente reunido el grupo en el hotel, nos fuimos nuevamente para el centro para comer (una muy buena y económica comida en una zona que parecía bastante cara).
De ahí nos fuimos al shamrock!, un pub irlandés, con el mismo nombre que uno existente en Buenos Aires (creo que eso nos definió por ir ahí).
No muy tarde nos volvimos tranqui al hotel, momento en el que el grupo se separó definitivamente (salía muy temprano el tren como para andar despidiéndose por la mañana).
El grupo entero y Longchamps
lunes, 22 de octubre de 2007
Entretiempo
Antes de continuar con el viaje al sur de Francia, interrumpo para contar brevemente mi último finde...
Como siempre arrancó el viernes relativamente temprano, tipo 16hs. Aproveché para hacer en casa mil cosas que había dejado pendientes por el viaje del finde anterior y por llegar todos los días tan tarde desde el laburo. Hice algunas compras, puse ropa a lavar y ordené (todo un amo de casa, anoten chicas :P)
A la noche fuimos con Dari, Romi, Carlitos, Moni e Ine a ver el partido del tercer puesto de los pumas contra Francia, y nuevamente me dieron una gran alegría. Todos los partidos que vi los ganaron...
Al día siguiente fui a IKEA, una 'tienda' onda Easy, donde hay de todo para la casa, muebles, lámparas, cortinas, ropa de cama, y hasta comida super barata. Fuimos con Ine por la tarde y volvimos super cargados. Yo me traje una lámpara de pie (que tuve que armar), un Wok, una plancha para cocinar, un timer, y varias otras cosas chiquitas (lamparitas, colador, una manta, etc.).
Antes de volver pasamos por un lugar que se ha convertido en uno de mis favoritos, Starbucks... Sisí, reeee yanqui, pero muy rico, el frapuccino Mocca o caramelo son lo más. En el predio donde está IKEA, en San Sebastián de los Reyes, hay muchos locales para comprar y para comer, realmente puede perderse un día entero ahi adentro (aunque claramente se aprovecha más si uno tiene auto).
A la noche hicimos una pequeña reunión post-cena en casa donde estuvimos los mismos del viernes más Javi y Nati, una recién llegada a estos pagos, amiga de Pili (que andaba en Marrakesh con Flor, por eso no vinieron) y Gus, el cuate mexicano de MS.
De ahí fuimos a una fiesta solidaria organizada por gente de MS, y después algunos volvieron a casa en lo que era una expresión multicultural latinoamericana, éramos 2 argentinos, un chileno, un mexicano y una venezolana.
Habiendo dormido muy poco me fui a la cancha del equipo de basquet del Real Madrid, ya que me habían regalado unas entradas. Aunque llegué recién para el 2do tiempo estuvo bastante bien. La cancha es en una ex plaza de toros recubierta bastante al sur de la ciudad. Como detalle, y siendo algo que en Argentina despertaría las cargadas de la parcialidad visitante, en el mismo edificio que está la cancha, hay un supermercado.
Luego de el partido, que el Madrid le ganó al Fuenlabrada, estaba bastante cerca de Casa de Campo, el lugar donde se disputaba el Master Series, a cuya final había llegado David Nalbandian quien iba a enfrentar al número 1 del mundo, Roger Federer. Las entradas para el domingo estaban realmente agotadas hace meses, pero teniendo en cuenta que Nadal se había quedado en el camino (la ciudad estaba empapelada desde hace un mes con las fotos de Nadal y Federer, me parece que David les cagó la final...), me jugué a acercarme al estadio.
Obviamente cuando me acerqué a la boletería para comprar me dijeron que no había nada, pero de todas formas decidí quedarme a esperar tranquilo en la puerta mientras leía un rato al sol. Así fue como vi a un tipo ofrecerle entradas a otro, sin que el último estuviera interesado. Cuando el mismo tipo pasó cerca mía, creyéndome estar cometiendo un grave delito me hice el disimulado mientras le preguntaba a cuanto las vendía. Realmente el tipo había comprado entradas para verlo él con amigos y algunos le habían fallado, aunque mi falta de poder de regateo hizo que pagara de todas formas 50 euros (contra los 38 que salía la entrada que le compré). Siempre mi miedo en estos temas de reventa fue que la entrada fuera falsa, por lo que di un par de vueltas por la entrada antes de animarme a presentarla, hasta que vi en las manos de otras personas que la entrada era igual a la que yo tenía. También el hecho que el tipo que me las había vendido estuviera en la puerta esperando me dio una cierta tranquilidad.
Así fue como entré sin problemas al estadio y fui en busca de mi lugar. No faltaba mucho para que empezara el partido, pero el estadio estaba casi vacío. Mi asiento quedaba en la última fila del fondo, bastante sobre el lateral (se veía como la tele, pero encima medio de costado). De todas formas estaba ahí, y estaba más que contento.
El estado fue lentamente llenándose y el partido finalmente comenzó. Empezó parejo, con un juego para cada uno, y cuando estaba por ponerse 2 a 2, sucedió algo llamativo. Una pelota que pareció ancha de Federer (desde mi remota distancia) pero fue dada como buena, y Nalbandian pidió el Ojo de Halcón. Federer ya lo había usado correctamente algunos puntos antes. Increiblemente el sistema no funcionó y se mantuvo el fallo. Ahí Nalbandián se desconcentró y quedó 1-3. Después lo conocido, Federer no es un tipo al que se le puedan dejar muchos espacios, y cerró el set 6-1, aunque el juego no fue muy desequilibrado.
En la cancha se veía una bandera argentina y varias remeras, pero el ambiente realmente era bastante tibio. Antes de empezar cada punto, un par de pendejos gritaban un "Vamos David" que empezó a Hartar al estadio entero. Más ocurrentes estuvieron los que gritaban cada tanto "Vamos Alonso", o "Raúl Selección", más preocupados en temas locales que en el partido entre extranjeros que estaban disputando.
En un momento el partido se paró porque se rompió la manguera que regaba el arreglo floral que bordeaba la cancha, aunque en las tribunas no había mucha información al respecto...
Nalbandián quebró el saque, y a partir de ahí le alcanzó con mantener su casa para empatar el partido a un set. El partido de todas formas seguía siendo muy parejo, con ambos jugadores pegando palazos, con un par de puntos larguísimos que despertaron el aplauso de todos, independientemente del ganador concreto del punto, aunque Federer en ocasiones parecía estar un poco más favorecido con algunos rebotes en la red.
Entre el 2do y el 3er set quise aprovechar para ir al baño, pero a la vuelta no pude volver a sentarme a mi lugar ya que el partido se había reanudado y no se puede estar sentandose mientras se juega el partido. Así fue como adiviné los primeros dos games en los que cada uno retuvo su saque y luego cuando el unquillense quebró en el 3ro. Ahí dejaron entrar a las ubicaciones y ya me quedé sentado para ver el final del partido.
El resto, ya conocido, nuevamente 6-3 para David, terminando una semana en la que le ganó al 1, al 2 y al 3 del mundo, y yo que pude ver aunque sea uno de esos partidos, justamente contra el mejor, en el último partido del torneo.
Volví corriendo a casa para disfrutar por tele la justicia poética del triunfo de Ferrari (aunque es un equipo que nunca fue de mi agrado), y después a comer algo cerca de casa.
Bueno, en breve se viene Marsella, Mónaco y Niza!!!
Saludos
J
Como siempre arrancó el viernes relativamente temprano, tipo 16hs. Aproveché para hacer en casa mil cosas que había dejado pendientes por el viaje del finde anterior y por llegar todos los días tan tarde desde el laburo. Hice algunas compras, puse ropa a lavar y ordené (todo un amo de casa, anoten chicas :P)
A la noche fuimos con Dari, Romi, Carlitos, Moni e Ine a ver el partido del tercer puesto de los pumas contra Francia, y nuevamente me dieron una gran alegría. Todos los partidos que vi los ganaron...
Al día siguiente fui a IKEA, una 'tienda' onda Easy, donde hay de todo para la casa, muebles, lámparas, cortinas, ropa de cama, y hasta comida super barata. Fuimos con Ine por la tarde y volvimos super cargados. Yo me traje una lámpara de pie (que tuve que armar), un Wok, una plancha para cocinar, un timer, y varias otras cosas chiquitas (lamparitas, colador, una manta, etc.).
Antes de volver pasamos por un lugar que se ha convertido en uno de mis favoritos, Starbucks... Sisí, reeee yanqui, pero muy rico, el frapuccino Mocca o caramelo son lo más. En el predio donde está IKEA, en San Sebastián de los Reyes, hay muchos locales para comprar y para comer, realmente puede perderse un día entero ahi adentro (aunque claramente se aprovecha más si uno tiene auto).
A la noche hicimos una pequeña reunión post-cena en casa donde estuvimos los mismos del viernes más Javi y Nati, una recién llegada a estos pagos, amiga de Pili (que andaba en Marrakesh con Flor, por eso no vinieron) y Gus, el cuate mexicano de MS.
De ahí fuimos a una fiesta solidaria organizada por gente de MS, y después algunos volvieron a casa en lo que era una expresión multicultural latinoamericana, éramos 2 argentinos, un chileno, un mexicano y una venezolana.
Habiendo dormido muy poco me fui a la cancha del equipo de basquet del Real Madrid, ya que me habían regalado unas entradas. Aunque llegué recién para el 2do tiempo estuvo bastante bien. La cancha es en una ex plaza de toros recubierta bastante al sur de la ciudad. Como detalle, y siendo algo que en Argentina despertaría las cargadas de la parcialidad visitante, en el mismo edificio que está la cancha, hay un supermercado.
Luego de el partido, que el Madrid le ganó al Fuenlabrada, estaba bastante cerca de Casa de Campo, el lugar donde se disputaba el Master Series, a cuya final había llegado David Nalbandian quien iba a enfrentar al número 1 del mundo, Roger Federer. Las entradas para el domingo estaban realmente agotadas hace meses, pero teniendo en cuenta que Nadal se había quedado en el camino (la ciudad estaba empapelada desde hace un mes con las fotos de Nadal y Federer, me parece que David les cagó la final...), me jugué a acercarme al estadio.
Obviamente cuando me acerqué a la boletería para comprar me dijeron que no había nada, pero de todas formas decidí quedarme a esperar tranquilo en la puerta mientras leía un rato al sol. Así fue como vi a un tipo ofrecerle entradas a otro, sin que el último estuviera interesado. Cuando el mismo tipo pasó cerca mía, creyéndome estar cometiendo un grave delito me hice el disimulado mientras le preguntaba a cuanto las vendía. Realmente el tipo había comprado entradas para verlo él con amigos y algunos le habían fallado, aunque mi falta de poder de regateo hizo que pagara de todas formas 50 euros (contra los 38 que salía la entrada que le compré). Siempre mi miedo en estos temas de reventa fue que la entrada fuera falsa, por lo que di un par de vueltas por la entrada antes de animarme a presentarla, hasta que vi en las manos de otras personas que la entrada era igual a la que yo tenía. También el hecho que el tipo que me las había vendido estuviera en la puerta esperando me dio una cierta tranquilidad.
Así fue como entré sin problemas al estadio y fui en busca de mi lugar. No faltaba mucho para que empezara el partido, pero el estadio estaba casi vacío. Mi asiento quedaba en la última fila del fondo, bastante sobre el lateral (se veía como la tele, pero encima medio de costado). De todas formas estaba ahí, y estaba más que contento.
El estado fue lentamente llenándose y el partido finalmente comenzó. Empezó parejo, con un juego para cada uno, y cuando estaba por ponerse 2 a 2, sucedió algo llamativo. Una pelota que pareció ancha de Federer (desde mi remota distancia) pero fue dada como buena, y Nalbandian pidió el Ojo de Halcón. Federer ya lo había usado correctamente algunos puntos antes. Increiblemente el sistema no funcionó y se mantuvo el fallo. Ahí Nalbandián se desconcentró y quedó 1-3. Después lo conocido, Federer no es un tipo al que se le puedan dejar muchos espacios, y cerró el set 6-1, aunque el juego no fue muy desequilibrado.
En la cancha se veía una bandera argentina y varias remeras, pero el ambiente realmente era bastante tibio. Antes de empezar cada punto, un par de pendejos gritaban un "Vamos David" que empezó a Hartar al estadio entero. Más ocurrentes estuvieron los que gritaban cada tanto "Vamos Alonso", o "Raúl Selección", más preocupados en temas locales que en el partido entre extranjeros que estaban disputando.
En un momento el partido se paró porque se rompió la manguera que regaba el arreglo floral que bordeaba la cancha, aunque en las tribunas no había mucha información al respecto...
Nalbandián quebró el saque, y a partir de ahí le alcanzó con mantener su casa para empatar el partido a un set. El partido de todas formas seguía siendo muy parejo, con ambos jugadores pegando palazos, con un par de puntos larguísimos que despertaron el aplauso de todos, independientemente del ganador concreto del punto, aunque Federer en ocasiones parecía estar un poco más favorecido con algunos rebotes en la red.
Entre el 2do y el 3er set quise aprovechar para ir al baño, pero a la vuelta no pude volver a sentarme a mi lugar ya que el partido se había reanudado y no se puede estar sentandose mientras se juega el partido. Así fue como adiviné los primeros dos games en los que cada uno retuvo su saque y luego cuando el unquillense quebró en el 3ro. Ahí dejaron entrar a las ubicaciones y ya me quedé sentado para ver el final del partido.
El resto, ya conocido, nuevamente 6-3 para David, terminando una semana en la que le ganó al 1, al 2 y al 3 del mundo, y yo que pude ver aunque sea uno de esos partidos, justamente contra el mejor, en el último partido del torneo.
Volví corriendo a casa para disfrutar por tele la justicia poética del triunfo de Ferrari (aunque es un equipo que nunca fue de mi agrado), y después a comer algo cerca de casa.
Bueno, en breve se viene Marsella, Mónaco y Niza!!!
Saludos
J
jueves, 18 de octubre de 2007
Cote d'azur - Ensayo
Primero que nada, siempre pensé que en Francés Azul se decía Bleu, alguien me explica???
Bueno, luego de la duda lingüística paso a contarles mi último viajecillo (y último antes de mi viaje a Argentina el 8 de Noviembre)
Aprovechando el "día de la hispanidad" que se celebra todos los años el 12 de octubre (acá no le llaman día de la raza :) ), partimos el jueves por la tarde hacia Marsella, mi segunda incursión fuera de España. Dado que el vuelo era bastante temprano tuve que huir del trabajo, aunque con la carga que tengo últimamente tenía más que saldo a favor, y realmente no hubo problemas. Llegué corriendo a casa (les dije que mi casa está a 4 cuadras del laburo? :D ), bviamente ya tenía la mochila armada por lo que en nada de tiempo me fui en metro hacia el aeropuerto. Lamentablemente no había podido hacer el checkin online asi que tenía cierto apuro. Está muy bueno eso de tener metro que llegue al aeropuerto, se llega muy bien y sin la posiblidad de tener atascos. En la estación donde yo combinaba están los mismos monitores del aeropuerto indicando los vuelos próximos, su puerta de enbarque y hora de partida. De todas formas esta vez, no andaban!
Llegué entonces al mostrador de checkin de mi ya aerolínea de cabecera Ryanair (4 vuelos contra 3 de Iberia forman todo mi historial) donde estaban esperando Ine, Moni y Adriano. Pili y Flor se estaban tomando su tiempo y llegaron bastante ajustaditas...
Una vez hecho el checkin y pasados los controles llegamos a la pantallita de vuelos y con esto tuve mi vuelo demorado. Partíamos 1 hora después de lo programado, pero por culpa de otra aerolínea que venía atrasada, Ryanair se ufana de ser la aerolínea más puntual...
Partimos finalmente con rumbo conocido y en algo más de una hora y media aprox estábamos aterrizando en Marseille-Provence. Buscamos autobús que nos llevara al centro de la ciudad, y ya aquí empezamos a notar la barrera idiomática, por más que se entendía todo bastante bien (o sea, era claro cual era nuestra intención, llegar al centro de la ciudad en autobús). Una vez en Marsella, notamos que ninguno de los 6 tenía la dirección del hotel, apenas teníamos el nombre. Intentamos hacer que el chofer nos explicara, pero realmente acá si chocamos con el idioma. Por suerte, gracias a una de esas casualidades que hacen a la gente creer en el destino una pareja de Argentinos paraban en el mismo hotel, y ellos sí tenían el mapita, por lo que sólo necesitamos la ayuda del chofer para llegar a este punto ya con una dirección concreta.
Así fue como encaramos hacia el hotel, una caminata de unas 15 cuadras. Realmente la zona no era del todo agradable, pero llegamos sin ningún problema (Mon, la próxima vez ponete zapatillas!!!).
El hotel forma parte de una cadena de hoteles económicos (http://www.premiereclasse.com/en/default.aspx), por lo que por 50 euros la noche por habitación (éramos 3 en cada una) tuvimos una cómoda cama (cada uno), un no muy mal baño (bueno, esto en Marsella, en el hotel de Niza, de la misma cadena el baño dejaba un poco más que desear... preguntenlé sino a Ine). Luego de haberse acomodado, fuimos urgentemente a comer, ya eran cerca de las 11 de la noche. La tarea no parecía fácil, ya estábamos advertidos de la dificultad de encontrar lugares abiertos a esa hora. Pasamos por un pequeño restaurant en el que con no muy buenos modos nos dijeron que sólo tenían carne y ensalada si queríamos quedarnos a comer. Seguimos caminando un poco más, hasta que encontramos un restaurante tunecino, que aunque no tenía muy buena pinta, tenía un par de carteles con comida simple y barata (y abierta!) que nos hizo decidir por quedarnos. El dueño del lugar no hablaba inglés ni mucho menos castellano, pero señalando un poco y aprovechando la internacionalidad de algunas marcas de bebidas pudimos disfrutar de un muy rico sandwich con una especie de kebab (corrijanmé quienes estuvieron ahi, era kebab?) con unas papas fritas y una gaseosa. Realmente mucho más de lo que esperaba conseguir mientras buscábamos lugar. Los que no estuvieron muy contentos fueron los empleados del lugar ya que estaban casi por cerrar antes que llegáramos.
Luego fuimos a dar una vuelta y caminamos unas poquitas cuadras más hasta una estatua "le Castellane", y emprendimos el regreso al hotel para estar descansados el día siguiente.
Bueno, este post ya es bastante largo y recién conté 6 horas del jueves! Todavía me quedan 3 días completos por delante. Tenías razón Flor, cuento con demasiado detalle. Voy a hacer una encuesta a ver si el estilo gusta o tengo que moderarme un poco...
Bueno, para darle un poco de interés a los próximos post, les voy contando lo que viene, lo que viene...
Viernes recorrida de Marsella, sábado Mónaco y domingo Niza...
En breve los estoy actualizando.
Saludos!
Juan
Bueno, luego de la duda lingüística paso a contarles mi último viajecillo (y último antes de mi viaje a Argentina el 8 de Noviembre)
Aprovechando el "día de la hispanidad" que se celebra todos los años el 12 de octubre (acá no le llaman día de la raza :) ), partimos el jueves por la tarde hacia Marsella, mi segunda incursión fuera de España. Dado que el vuelo era bastante temprano tuve que huir del trabajo, aunque con la carga que tengo últimamente tenía más que saldo a favor, y realmente no hubo problemas. Llegué corriendo a casa (les dije que mi casa está a 4 cuadras del laburo? :D ), bviamente ya tenía la mochila armada por lo que en nada de tiempo me fui en metro hacia el aeropuerto. Lamentablemente no había podido hacer el checkin online asi que tenía cierto apuro. Está muy bueno eso de tener metro que llegue al aeropuerto, se llega muy bien y sin la posiblidad de tener atascos. En la estación donde yo combinaba están los mismos monitores del aeropuerto indicando los vuelos próximos, su puerta de enbarque y hora de partida. De todas formas esta vez, no andaban!
Llegué entonces al mostrador de checkin de mi ya aerolínea de cabecera Ryanair (4 vuelos contra 3 de Iberia forman todo mi historial) donde estaban esperando Ine, Moni y Adriano. Pili y Flor se estaban tomando su tiempo y llegaron bastante ajustaditas...
Una vez hecho el checkin y pasados los controles llegamos a la pantallita de vuelos y con esto tuve mi vuelo demorado. Partíamos 1 hora después de lo programado, pero por culpa de otra aerolínea que venía atrasada, Ryanair se ufana de ser la aerolínea más puntual...
Partimos finalmente con rumbo conocido y en algo más de una hora y media aprox estábamos aterrizando en Marseille-Provence. Buscamos autobús que nos llevara al centro de la ciudad, y ya aquí empezamos a notar la barrera idiomática, por más que se entendía todo bastante bien (o sea, era claro cual era nuestra intención, llegar al centro de la ciudad en autobús). Una vez en Marsella, notamos que ninguno de los 6 tenía la dirección del hotel, apenas teníamos el nombre. Intentamos hacer que el chofer nos explicara, pero realmente acá si chocamos con el idioma. Por suerte, gracias a una de esas casualidades que hacen a la gente creer en el destino una pareja de Argentinos paraban en el mismo hotel, y ellos sí tenían el mapita, por lo que sólo necesitamos la ayuda del chofer para llegar a este punto ya con una dirección concreta.
Así fue como encaramos hacia el hotel, una caminata de unas 15 cuadras. Realmente la zona no era del todo agradable, pero llegamos sin ningún problema (Mon, la próxima vez ponete zapatillas!!!).
El hotel forma parte de una cadena de hoteles económicos (http://www.premiereclasse.com/en/default.aspx), por lo que por 50 euros la noche por habitación (éramos 3 en cada una) tuvimos una cómoda cama (cada uno), un no muy mal baño (bueno, esto en Marsella, en el hotel de Niza, de la misma cadena el baño dejaba un poco más que desear... preguntenlé sino a Ine). Luego de haberse acomodado, fuimos urgentemente a comer, ya eran cerca de las 11 de la noche. La tarea no parecía fácil, ya estábamos advertidos de la dificultad de encontrar lugares abiertos a esa hora. Pasamos por un pequeño restaurant en el que con no muy buenos modos nos dijeron que sólo tenían carne y ensalada si queríamos quedarnos a comer. Seguimos caminando un poco más, hasta que encontramos un restaurante tunecino, que aunque no tenía muy buena pinta, tenía un par de carteles con comida simple y barata (y abierta!) que nos hizo decidir por quedarnos. El dueño del lugar no hablaba inglés ni mucho menos castellano, pero señalando un poco y aprovechando la internacionalidad de algunas marcas de bebidas pudimos disfrutar de un muy rico sandwich con una especie de kebab (corrijanmé quienes estuvieron ahi, era kebab?) con unas papas fritas y una gaseosa. Realmente mucho más de lo que esperaba conseguir mientras buscábamos lugar. Los que no estuvieron muy contentos fueron los empleados del lugar ya que estaban casi por cerrar antes que llegáramos.
Luego fuimos a dar una vuelta y caminamos unas poquitas cuadras más hasta una estatua "le Castellane", y emprendimos el regreso al hotel para estar descansados el día siguiente.
Bueno, este post ya es bastante largo y recién conté 6 horas del jueves! Todavía me quedan 3 días completos por delante. Tenías razón Flor, cuento con demasiado detalle. Voy a hacer una encuesta a ver si el estilo gusta o tengo que moderarme un poco...
Bueno, para darle un poco de interés a los próximos post, les voy contando lo que viene, lo que viene...
Viernes recorrida de Marsella, sábado Mónaco y domingo Niza...
En breve los estoy actualizando.
Saludos!
Juan
miércoles, 10 de octubre de 2007
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