Primero que nada, siempre pensé que en Francés Azul se decía Bleu, alguien me explica???
Bueno, luego de la duda lingüística paso a contarles mi último viajecillo (y último antes de mi viaje a Argentina el 8 de Noviembre)
Aprovechando el "día de la hispanidad" que se celebra todos los años el 12 de octubre (acá no le llaman día de la raza :) ), partimos el jueves por la tarde hacia Marsella, mi segunda incursión fuera de España. Dado que el vuelo era bastante temprano tuve que huir del trabajo, aunque con la carga que tengo últimamente tenía más que saldo a favor, y realmente no hubo problemas. Llegué corriendo a casa (les dije que mi casa está a 4 cuadras del laburo? :D ), bviamente ya tenía la mochila armada por lo que en nada de tiempo me fui en metro hacia el aeropuerto. Lamentablemente no había podido hacer el checkin online asi que tenía cierto apuro. Está muy bueno eso de tener metro que llegue al aeropuerto, se llega muy bien y sin la posiblidad de tener atascos. En la estación donde yo combinaba están los mismos monitores del aeropuerto indicando los vuelos próximos, su puerta de enbarque y hora de partida. De todas formas esta vez, no andaban!
Llegué entonces al mostrador de checkin de mi ya aerolínea de cabecera Ryanair (4 vuelos contra 3 de Iberia forman todo mi historial) donde estaban esperando Ine, Moni y Adriano. Pili y Flor se estaban tomando su tiempo y llegaron bastante ajustaditas...
Una vez hecho el checkin y pasados los controles llegamos a la pantallita de vuelos y con esto tuve mi vuelo demorado. Partíamos 1 hora después de lo programado, pero por culpa de otra aerolínea que venía atrasada, Ryanair se ufana de ser la aerolínea más puntual...
Partimos finalmente con rumbo conocido y en algo más de una hora y media aprox estábamos aterrizando en Marseille-Provence. Buscamos autobús que nos llevara al centro de la ciudad, y ya aquí empezamos a notar la barrera idiomática, por más que se entendía todo bastante bien (o sea, era claro cual era nuestra intención, llegar al centro de la ciudad en autobús). Una vez en Marsella, notamos que ninguno de los 6 tenía la dirección del hotel, apenas teníamos el nombre. Intentamos hacer que el chofer nos explicara, pero realmente acá si chocamos con el idioma. Por suerte, gracias a una de esas casualidades que hacen a la gente creer en el destino una pareja de Argentinos paraban en el mismo hotel, y ellos sí tenían el mapita, por lo que sólo necesitamos la ayuda del chofer para llegar a este punto ya con una dirección concreta.
Así fue como encaramos hacia el hotel, una caminata de unas 15 cuadras. Realmente la zona no era del todo agradable, pero llegamos sin ningún problema (Mon, la próxima vez ponete zapatillas!!!).
El hotel forma parte de una cadena de hoteles económicos (http://www.premiereclasse.com/en/default.aspx), por lo que por 50 euros la noche por habitación (éramos 3 en cada una) tuvimos una cómoda cama (cada uno), un no muy mal baño (bueno, esto en Marsella, en el hotel de Niza, de la misma cadena el baño dejaba un poco más que desear... preguntenlé sino a Ine). Luego de haberse acomodado, fuimos urgentemente a comer, ya eran cerca de las 11 de la noche. La tarea no parecía fácil, ya estábamos advertidos de la dificultad de encontrar lugares abiertos a esa hora. Pasamos por un pequeño restaurant en el que con no muy buenos modos nos dijeron que sólo tenían carne y ensalada si queríamos quedarnos a comer. Seguimos caminando un poco más, hasta que encontramos un restaurante tunecino, que aunque no tenía muy buena pinta, tenía un par de carteles con comida simple y barata (y abierta!) que nos hizo decidir por quedarnos. El dueño del lugar no hablaba inglés ni mucho menos castellano, pero señalando un poco y aprovechando la internacionalidad de algunas marcas de bebidas pudimos disfrutar de un muy rico sandwich con una especie de kebab (corrijanmé quienes estuvieron ahi, era kebab?) con unas papas fritas y una gaseosa. Realmente mucho más de lo que esperaba conseguir mientras buscábamos lugar. Los que no estuvieron muy contentos fueron los empleados del lugar ya que estaban casi por cerrar antes que llegáramos.
Luego fuimos a dar una vuelta y caminamos unas poquitas cuadras más hasta una estatua "le Castellane", y emprendimos el regreso al hotel para estar descansados el día siguiente.
Bueno, este post ya es bastante largo y recién conté 6 horas del jueves! Todavía me quedan 3 días completos por delante. Tenías razón Flor, cuento con demasiado detalle. Voy a hacer una encuesta a ver si el estilo gusta o tengo que moderarme un poco...
Bueno, para darle un poco de interés a los próximos post, les voy contando lo que viene, lo que viene...
Viernes recorrida de Marsella, sábado Mónaco y domingo Niza...
En breve los estoy actualizando.
Saludos!
Juan
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4 comentarios:
Bueno...
No está mal... yo simplemente te gasto...!
Pasa que yo no sé describir... ese es MI problema... jeje... yo pongo: Fuimos a Marsella, recorrimos la ciudad, era mugrienta, punto. A mi no me parece importante poner un párrafo dedicado al retraso de Ryanair... sí mencioné que nadie tenía la dirección del hotel... pero bueno, prefiero ser más sintética, más porqueno me queda otra, que porque quiera...
Vos segui asi, que siempre que compartamos un viaje, vuelvo al tuyo para el detalle que seguro me voy a olvidar...
Y respecto a lo primero: es la Costa Azul, y sí se dice Bleu...
tiene razón Rayu, porque así, de este modo uno tiene la visión completa de un viaje, y entramos a los dos blogs...
seguí así!!!
estilos distintos y complementarios jajaja
seguro que a ella no le ha gustado tu observación que para ese viaje llegaron ajustadas en el horario jajaja lo que es una verdad verdadera... y la arrastra a Pili....
Jaja Flor, ok.
Igual no me aclaraste lo de la costa azul. Si azul se dice bleu, no entiendo por qué no es la cote bleu o algo así, por qué en todos lados figura cote d'azur???
Si estás enojada como dice tu mamá porque te mandé al frente, decimelo en la cara juajua
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