lunes, 5 de marzo de 2007

Día 13 - Vuelta a casa

El día amaneció frío y nublado. De hecho los picos de las montañas de los alrededores de Bariloche() estaban nevados. Desayuné, y aproveché la mañana para chequear mails, ver algunas fotos que había sacado, y luego hacer unas compras.
Lo primero fue comprar algo de ropa, remeras recordatorias del lugar para mi y para regalar, y fundamentalmente un buzo!!! El mío estaba empapado del día anterior.
También compré unos chocolates para compartir con la gente a mi regreso(se acabaron relativamente pronto, disculpas a los que no llegaron a probarlo!), y algún dulce, licor, cerveza artesanal también con el mismo fin...
También me compre unos libros para la vuelta(Frankenstein de Mary Shelley y El Jugador de Dostoievsky).
Volví al hostel donde ya tenía todo preparado, y bajé a comer al mismo lugar donde había pedido el día anterior, en el mismo edificio. Pedí unos ravioles con manteca y queso(13,5$ incluyendo la bebida), y los comí con una celeridad poco recomendable.
Luego mientras me preparaba para ir a la terminal, ojeando los libros descubrí que El Jugador venía fallado, por lo que tuve que correr a la librería. A pesar de haber pagado con débito, me devolvieron la plata, ya que ni tenía tiempo de elegir otro...
Al toque me tomé el colectivo de línea de Bariloche hasta la terminal, y ahí esperé unos minutos que llegara a la plataforma "mi" micro para dejar la mochilota.

Nuevamente había sacado micro por Vía Bariloche, esta vez el "súper cama" o "tutto letto"(234$, que a mi se me convirtieron en 211$ gracias a un descuento por Hostelling... advertencia! Hay que conseguir voucher para acceder al descuento, y no es fácil conseguirlo). El mismo tiene asientos reclinables 180º y es realmente muy cómodo, y cuenta con un servicio tan bueno como el de la ida.
La mecánica fue la misma que el primer viaje. Película - Merienda - Película - Cena con Les Luthiers de fondo - Película - Dormir - Desayuno - Retiro

Acá ya me estoy colando en el día 14, pero realmente ya las vacas se extinguían. Llegué a Retiro donde nadie me esperaba(lo había arreglado así), me tomé un colectivo que me acercó a casa, y desde ahí me tomó un taxi que me dejó en la puerta de casa.

Luego vinieron los saludos, los reencuentros, el desparramo de la ropa, el chequear que no me haya olvidado nada(aparentemente fue así, al menos no olvidé nada importante!).

Día 12 - Bajada del Refugio

Este día comenzó realmente temprano, especialmente para mi... Más bien fue un contínuo con el día anterior ya que no pude dormir realmente.
En primer lugar no estaba realmente cómodo, nunca había dormido en bolsa de dormir, y menos sobre el suelo(bueh, realmente había un colchón, pero era bastante finito). También era complicado resolver el tema de la temperatura(estábamos advertidos que, alrededor de las 5, el frío de la montaña se iba a sentir)
Pero el factor determinante de mi intranquilidad era la lluvia. Llevaban unos cuantos meses sin llover en El Bolsón, pero esa noche desoyó ese hecho, y no paró en toda la noche. Yo estaba realmente preocupado, no sólo no íbamos a poder ver el glaciar(ya a esta altura, esto me preocupaba poco, ya había sido muy feliz el día anterior al llegar al refugio), sino que me preocupaba mi regreso al pueblo. Yo ya tenía reservado hostel en Bariloche para la noche siguiente(miércoles). Más grave aún, ya tenía micro para el jueves a la tarde desde esa ciudad, no podía darme el lujo de pasar una noche más ahí arriba. Aparte no tenía plata, y todo el grupo realmente estaba escaso...
Fui uno de los primeros en levantarme, seguido de cerca por Sole. Hicimos un pequeño desayuno mientras debatíamos que hacer. Decidimos que no tenía sentido pensar en el glaciar(de hecho nos dijeron que era realmente peligroso). La bajada no era tarea fácil tampoco, pero parecía la salida más viable. Sí habíamos decidido partir más tarde, tipo 11 de la mañana, ya no era necesario arrancar a las 8.
El equipo fue levantándose, y se repetía este esquema. Todos estábamos convencidos, salvo Fer :), que estaba con poco abrigo, y se había empacado. Estaba dispuesta a quedarse hasta que se fuera la lluvia. Nuevamente el equipo, mostrando su fortaleza interna, logró hacer entrar en razones a Fer, y fundamentalmente gracias a la Sole, que cedió parte de su abrigo. El pronóstico de 2 días más de lluvia, también ayudó para hacerle torcer el brazo a Fer.
Finalmente, un rato antes de lo pensado(ya no teníamos mucho para hacer), emprendimos la retirada. Lo único que llegamos a hacer antes fue dejar registro de nuestra visita en el libro del Refugio(los invito a leer nuestra firma, fechada el 14 de febrero de 2007).
La vuelta, por una cuestión lógica, era fundamentalmente en bajada, lo cual tiene sus pro(no se tiene la sensación de 'no llego más', y pareciera ser más rápido), pero también tiene su contra(mucho desgaste de piernas para frenarse, y posibilidad de bajar demasiado rápido!). La lluvia agregaba su propio condimento al descenso, dejándonos muchos tramos del recorrido más que resbalosos.
Hubieron varias caídas(yo acuso 1), y semi caídas (la diferencia está en si se toca piso o no), pero no hubo grandes pormenores. Teníamos menos provisiones, incluyendo el agua, que habíamos cargado en el arroyo al lado del refugio(sólo dos botellas). Personalmente recomiendo, tanto para la subida como la bajada, con o sin lluvia, proveerse de algún tipo de bastón(en mi caso tuve dos, primero una rama muy flexible pero resistente a la vez -hasta que me resbalé y recibió todo mi peso cuando evitaba la caída-, y luego en el momento de la caída, me esperaba uno nuevo, más rígido, pero cómodo igual.)
Con menos paradas que a la ida, llegamos al inicio de la senda, donde se tiene que cruzar un puente colgante que atraviesa el río azul(hay que ir de a uno, lo cual para un grupo de 7 personas se traduce en alrededor de 20 minutos). Aquí surgió una disyuntiva. Al cruzar el puente había un camping. Siguiendo por el camino 'normal' teníamos que caminar todavía 4km, pero sospechábamos que por el camping podíamos llegar a un lugar accesible para un taxi/remis. Averiguamos en el camping, y luego de una negativa a dejarnos pasar, logramos conmover al dueño para llegar a la entrada. No contábamos, con que el ahorro de kilómetros(por el camping estábamos a 800mts. de la ruta), implicaba un ascenso, realmente molesto.
Ya llegados a la ruta, pedimos dos móviles por celular, los cuales tardaron rato por ciertas desinteligencias...

Aquí nos separamos en una excelente muestra de división de tareas. Mi grupo quedó encargado de Comprar comida, devolver las bolsas de dormir de los que habían alquilado, avisar en el club andino de nuestra llegada, y yo personalmente tenía que comprar mi pasaje a bariloche para ese mismo día.
Una vez completada la misión, nos disponíamos a volver al hostel en el auto de Fer, pero tuvimos un problemilla... El auto se había quedado sin batería. Perdimos entonces media hora más entre buscar un taller mecánico y que la cargaran.
Una vez concluído el auxilio, finalmente fuimos para el hostel donde procedimos a bañarnos y luego comer y brindar por el éxito de la misión!
Agradezco a los chicos del hostel que me dejaron bañar(y también había podido dejar la ropa) a pesar de que ya no era huesped!
Finalmente partí para el centro, desde donde salía el micro(15$- vía bariloche) que me llevaría a Bariloche. Realmente fue un error, ya que esa noche en el hostel se armó alta joda! Nunca reserven hostel con tanta anticipación!!!
Llegué entonces a Bariloche, un día lluvioso y frío, y me fui en taxi al hostel(1004). Obviamente ya no conocía a nadie, y no iba a estar mucho tiempo, por lo que no llegué a entablar conversación con nadie más que los chicos que trabajan ahí. Pedí comida(10$ suprema con papas, en el mismo edificio del hostel) y al toque me fui a dormir. Mis vacaciones se iban terminando...

jueves, 1 de marzo de 2007

Día 11 - Refugio Hielo Azul





El equipo ya estaba conformado. Teníamos una nueva integrante, que venía con toda su experiencia montañística a cuestas, por lo que nos hizo comprar más provisiones(especialmente galletitas, chocolates, almendras... eso es vida!). La formación era: Sole(aka. "la cordo"), Nan, Fer, Hannah, Sil, Jorge y quien les escribe.
Inicialmente tenía pensado ir con la pequeña mochila, debido a que la grande tenía toda la ropa, pero la intuición(y el ejemplo de otros), me hicieron rever esa situación, por lo que tuve que dejar todo en una gran bolsa(a esta altura del viaje, ya nada tenía forma, la ropa era un quilombo... en fin...). Partimos entonces al centro, donde habían varias cosas para hacer. Alquilar bolsas de dormir algunos, registrarnos en el club andino, comprar las provisiones. Cerca de las 12:30 ya estabamos listos para tomarnos un remise que nos llevaba al punto de partida.
El plan era el siguiente... Dado que ya arrancábamos tarde(horario máximo 14hs, tiempo estimado al refugio 6hs), la idea era llegar al refugio ese día, y al día siguiente ir al Glaciar del hielo azul(el motivador del viaje), y bajar al pueblo.
El camino hacia el refugio está muy bien marcado y muy bien señalizado(o sea, se entiende muy claro cual es el sendero, y hay chapitas amarillas y rojas que indican que se está yendo por buen camino). Son alrededor de 12 km y es un camino muy empinado en ciertos tramos, pero no tiene una gran dificultad técnica.
El día estaba relativamente caluroso, y el sol se sentía. El equipo tuvo problemas inicialmente por temas de ritmos desiguales en la marcha. Por suerte, funcionó la contención, y todos pudimos llegar bien al refugio(Sil, te queremos!).
Finalmente, luego de unas 5/6 horitas(más o menos lo estimado, pero por ahí leí de gente que lo ha hecho en 3 hs...), llegamos al refugio. Un lugar hermoso, por varios motivos: uno puramente emocional, que es llegar a un lugar cubierto luego de varias horas de caminata. También había empezado a refrescar(entre la altura, el tiempo que desmejoraba y la hora), por lo que llegar a un lugar calefaccionado fue una más que grata sensación.
La onda del refugio es la siguiente... Es una cabaña de madera, que sólo tiene 12V de electricidad generados por una turbina, y apenas alcanza para iluminar. La cocina y la calefacción son a leña. Pasar la noche ahí(20$), significa tirar tu bolsa de dormir sobre uno de los tantos colchones esparcidos en la planta alte, y tu mochila en una pequeña terracita (+o-)cubierta. Se puede comprar comida, aunque es bastante saladita(no me refiero al Cloruro de sodio, sino a los precios). Nosotros nos pedimos una pizza(20$) para darnos el gusto, pero teníamos comida deshidratada para hacernos comprada en el pueblo. Hay dos duchas, con agua caliente de 18 a 21.
Luego de comer, y pasar una pequeña velada charlando(nos habíamos adueñado por completo de una mesa), decidimos ir a dormir para estar bien descansados la mañana siguiente.

Les paso dos links para ver el trayecto recorrido:
http://maps.google.com/maps?q=http://bbs.keyhole.com/ubb/download.php?Number=761933&t=k&om=1
http://bbs.keyhole.com/ubb/download.php?Number=761933 (requiere de tener Google Earth instalado)

Fotos:
-El equipo avanzando
-El arroyo cercano al refugio
-Paisaje muy cerca del refugio.
- El refu!!!!!!!

Día 10 - Lago Puelo

La mañana fue nuevamente dedicada al relax en el hostel, y luego leyendo plácidamente en el centro mientras esperaba el colectivo que nos llevaba a Lago Puelo.
Lago Puelo es una zona en Chubut(apenas pasando el paralelo 42), que de hecho es un parque nacional, y es un pequeño pueblo, a orillas de un lago, que tiene una linda playita.

Legué tranca a la zona del lago, y seguí en mi política de relax mientras terminaba "La vuelta al mundo en 80 días", libro que había empezado el día anterior en el hostel!
Más tarde me hice un paseíto costero de unos 50 minutos en un barquito... Puta que mojaba cuando íbamos contra la corriente!!!

Luego me encontré con 3 niñas del hostel, que al día siguiente serían parte de la excursión al Refugio Hielo Azul, Fer, Nan y Hannah. Pasamos una tarde de playa y volvimos para el hostel, donde se gestaba un asado...
Fuimos entonces al centro a comprar provisiones para el asado, y para la excursión que habíamos decidido hacer. Ya éramos 6 con intenciones serias de avanzar sobre la montaña... Finalmente cenamos choripán y pati(bárbaro para hacer ejercicio al día siguiente!)

Día 9 - El Bolsón

Luego de un rico desayuno en el hostel, partí hacia El Bolsón. Ya tenía reservado lugar en el hostel El Pueblito. Un lugar muy apacible y tranquilo. Como contra tal vez están los 4km que lo separan del centro, pero hay un colectivo que te lleva, y si son varios, el remise les resulta igual de barato...
Ese día me dediqué al relax del hostel, estamos hablando de pelopincho, hamaca paraguaya, sillones cómodos y mesa de ping pong, todo un lujo(18$ la noche, por hostelling).
Hice sociales con dos chilenas, y nos fuimos a la tardecita para el centro.
El centro, es una plaza donde martes, jueves y sábados(domingos¿?) hay una gran feria artesanal con muchas cosas (por algo se dice que El Bolsón es un paraíso Hippie), pero lamentablemente no la pude conocer...
Comimos unos helados en Jauja, una tradicional heladería bolsoniense(es un gentilicio inventado), aunque también se los puede disfrutar en Bariloche. Más tarde fuimos a comer a una pizzería donde nos quisieron estafar, inicialmente dándonos la cuenta en forma oral, luego con una cuenta con valores ficticios sobre una servilleta luego que le reclamaramos un detalle a la moza, y finalmente logramos pagar lo que correspondía...
La noche estaba realmente preciosa, y decidimos volver caminando al hostel(remember los 4kms? Se ponen un poco oscuritos al final, yo por suerte llevaba una linterna)