Su sirena varada, sus fiestas de guardar,
su vuelva usted mañana, su salvese quien pueda,.
Su partidita de mus, su fulanita de tal.
Con su todo es ahora, con su nada es eterno,
con su rap y su chotis, con su okupa y su skin,
aunque muera el verano y tenga prisa el invierno
la primavera sabe que la espero en Madrid.
Con su todo es ahora, con su nada es eterno,
con su rap y su chotis, con su okupa y su skin,
aunque muera el verano y tenga prisa el invierno
la primavera sabe que la espero en Madrid.
3 años y medio después de haberme subido por primera vez a un avión para iniciar una memorable etapa de mi vida, termino de hacer las valijas para encarar una nueva experiencia. Pasaron mil cosas en estos 3 años y medio. Conocí muchísima gente nueva, muchísima gente interesante, buena, amable... Alguno que otro sin muchos de estos adjetivos, pero realmente los menos... Se me hace difícil imaginarme que voy a dejar de ver a muchos de ellos, y quizás a alguno no volveré a ver nunca. se me hace difícil hacerme a la idea que otra vez voy a hacer un cambio tan rotundo a la rutina, que otra vez tendré que empezar un poco de cero.
Con su otoño Velázquez, con su Torre Picasso,
su santo y su torero, su Atleti, su Borbón,
sus gordas de Botero, sus hoteles de paso,
Su taleguito de hash, sus abuelitos al sol.
Con su hoguera de nieve, su verbena y su duelo,
su dieciocho de julio, su catorce de abril.
A mitad de camino entre el infierno y el cielo...
yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid.
No obstante no me arrepiento. Siento que voy a disfrutar mucho este nuevo reto, será muy exigente y muy interesante al mismo tiempo. Y aunque todavía falta, mi mente también se pierde a menudo en pensamientos acerca de qué será de mi vida en 2012...
El próximo paso está lleno de incertidumbre, y una de mis dudas es qué tan fácil será acomodarme al cambio, siendo que es un ambiente tan distinto al que estoy acostumbrado. La adaptación a Madrid fue relativamente fácil, se nota que tenemos mucho en común entre argentinos y españoles. De Madrid extrañaré muchas cosas, pero fundamentalmente a la gente. Gente de diversos grupos, de diversos orígenes, pero que todos a su modo fueron parte de esto: los de Madrid, los de cerca, los de no tan cerca, los que llegaron, los que se fueron, los que van y vienen, y los que están aunque no estén.
El próximo paso está lleno de incertidumbre, y una de mis dudas es qué tan fácil será acomodarme al cambio, siendo que es un ambiente tan distinto al que estoy acostumbrado. La adaptación a Madrid fue relativamente fácil, se nota que tenemos mucho en común entre argentinos y españoles. De Madrid extrañaré muchas cosas, pero fundamentalmente a la gente. Gente de diversos grupos, de diversos orígenes, pero que todos a su modo fueron parte de esto: los de Madrid, los de cerca, los de no tan cerca, los que llegaron, los que se fueron, los que van y vienen, y los que están aunque no estén.
Aunque la noche delire como un pájaro en llamas,
aunque no dé a la gloria la Puerta de Alcalá,
aunque la maja desnuda cobre quince y la cama,
aunque la maja vestida no se deje besar,
"Pasarelas Cibeles", cárcel de Yeserías,
Puente de los Franceses, tascas de Chamberí,
ya no sueña aquel niño que soñó que escribía,
Corazón de María, no me dejes así...
Corte de los Milagros, Virgen de la Almudena,
chabolas de uralita, Palacio de Cristal,
con su "no pasarán" con sus "vivan las caenas",
su cementerio civil, su banda municipal.
Una ciudad tradicional y moderna, con un clima envidiable. Cuando pienso en Madrid pienso en un día soleado, caluroso o helado, pero con sol. Con lugares para comer, para salir, con horarios para todo el mundo, con respeto, con tranquilidad. Una ciudad que me recibió con los brazos abiertos y me trató como uno más. Una ciudad con una ubicación privilegiada, cerca de la playa, de la montaña y de zonas muy distintas dentro de España, que merecen la pena ser conocidas. A un par de horas de Londres, de París, de playas hermosas y de mundos totalmente distintos como el norte de África. A algunas horas más de EEUU y a medio día de mi casa.
Siempre que viene alguien de paseo por Madrid me quedo con la sensación que no hay tantos lugares "turísticos" para conocer, con uno o dos días alcanza. Pero para vivir es una gran ciudad. Conocer sus edificios, sus parques, sus bares, sus actividades y sus alrededores puede ser una interminable grata experiencia.
Siempre que viene alguien de paseo por Madrid me quedo con la sensación que no hay tantos lugares "turísticos" para conocer, con uno o dos días alcanza. Pero para vivir es una gran ciudad. Conocer sus edificios, sus parques, sus bares, sus actividades y sus alrededores puede ser una interminable grata experiencia.
He llorado en Venecia,
me he perdido en Manhattan,
he crecido en La Habana, he sido un paria en París,
México me atormenta, Buenos Aires me mata,
pero siempre hay un tren
que desemboca en Madrid.
No tengo dudas que volveré a Madrid, seguro de visita, hay mucha gente a la que no quiero dejar de ver.
Esa gente que fue parte de esta experiencia. Esa gente que me apoyó desde el principio, y hasta el final. Que me acompañó en los buenos y malos momentos, y que siempre me brindó una mano cuando lo necesitaba.
Esa gente que fue parte de esta experiencia. Esa gente que me apoyó desde el principio, y hasta el final. Que me acompañó en los buenos y malos momentos, y que siempre me brindó una mano cuando lo necesitaba.
Pero siempre hay un niño que envejece en Madrid,
pero siempre hay un coche que derrapa en Madrid,
pero siempre hay un fuego
que se enciende en Madrid,
pero siempre hay un barco que naufraga en Madrid,
pero siempre hay un sueño
que despierta en Madrid,
pero siempre hay un vuelo de regreso a Madrid.
'Sta logoooooooooooo