sábado, 16 de abril de 2011

Hong Kong 2

Lo habíamos dejado en el hotel península (foto 45 de https://picasaweb.google.com/juanmontalvobressi/HongKong?authkey=Gv1sRgCMnkrozW2J791gE&feat=directlink)


Luego de eso nos fuimos a comer (ya eran como las 4pm, había mucho hambre! :)), y probamos algo tipico (sin turistas a la vista) en lo que fue una de las peores decisiones durante el viaje (ver fotos correspondientes :)). Luego de eso un poco más de callejeo y regreso al hotel en subte-metro (hasta ese momento los muy baratos taxis eran más que suficientes para moverse de un lugar a otro). Después probé la escalera mecánica de principio a fin, luego siesta y de ahí fuimos a cenar a un lugar donde nuestra amiga local (Janet) nos había convocado. Nuevamente parece que la onda en HK es lo privado. Este lugar era un 2do piso en un edificio (no hay forma de llegar al lugar si no se lo conoce), e incluso había que marcar un código en la puerta para entrar! Un poco surreal realmente...


Y al entrar, el lugar parecía un gran living (unas 4/5 mesas con capacidad para unas 10 personas c/u), no particularmente limpio ni lindo, pero estaba bien. La comida era tradicional de Sichuan (provincia china). La comida estuvo bien, interesante, aunque algunos platos excesivamente picantes para una persona con tolerancia 0 como yo. Luego de la cena enfilamnos nuevamente para LKF, a una disco que Janet había reservado ("Volar", para más detalles). Como era aún muy temprano nos fuimos a otro bar, en el último piso del hotel LKF (homónimo con el área). Muy linda vista desde un piso 29/30, aún mejor teniendo en cuenta que el edificio se encuentra en la parte alta de la isla. Nuevamente hasta las 3/4 am. algunos huímos en busca de una reparadora hamburguesa para luego ir al hotel (luego de luchar con un taxista que no nos quería llevar porque estábamos muy cerca)...


Al día siguiente hicimos un brunch por el Soho, después caminar un rato y visitar un templo chino, y por último nos fuimos a un parque (Victoria Park). Al llegar nos encontramos una presencia masiva de gente, en particular mujeres y más en particular parecían musulmanas. Empezamos a elaborar distintas explicaciones en función del ambiente (una se atribuia a una exposición de flores que había o estaba por abrir en el parque, otra tenía que ver con un político que había fallecido recientemente), hasta que luego conseguimos entender que los domingos son los francos de las empleadas domésticas, y el parque se vuelve entonces un punto de reunión. En Singapur tengo entendido que algo similar pasa en Little India.


Por último, luego de una breve siesta reparadora en el parque, junto con Vittorio, mi copañero de piso decidimos intentar ir al Buda gigante. El problema era que estábamos bastante justos de tiempo, y las estimaciones que nos daban no eran muy auspiciosas. El plan fue: taxi al hotel, tren al buda, taxi/bus al aeropuerto. Iniciamos entonces la primera parte del plan, que sólo involucraba buscar el equipaje, ya que habíamos dejado la habitación por la mañana. Llegamos en taxi a la estación de tren, donde descubrimos que podíamos hacer el check in del vuelo, salvando un poco más de tiempo para la travesía. Así fue como elegimos el tren rumbo al Buda en lugar del tren al aeropuerto. Al llegar al punto donde se toma un funicular nos enteramos que ya no llegabamos a entrar al Buda, ya que cerraba a las 17:30. Lo que era peor, que si subíamos, íbamos a tener problemas para bajar a tiempo, no por lo que tarda el funicular sino por lo que tarda la fila.


Decidimos arriesgarnos comprando el ticket al funicular en una cabina especial (más cara y con suelo de cristal, pero con menos frecuencia). Llegamos a la cima a las 17:30, ya sin esperanzas de subir al Buda, y comprobamos que la fila para volver era eterna. Averiguamos y había una alternativa de tomar un bus o un taxi, pero no eran tan claras... Así y todo decidimos caminar los 5mins hacia el Buda, y para nuestra sorpresa la puerta estaba aún abierta. Bueno, era una puerta doble y una de las dos ya estaba cerrada. Logramos entrar justo cuando cerraban la otra puerta, no llegamos a subir dos escalones hacia el Buda, y ya éramos con certeza los últimos en entrar.


Dimos unas vueltas por el Buda, sacamos unas fotos y empezamos a pensar en la mejor forma de volver. Las dos filas tenían una demora estimada de 75/90 mins, lo que nos dejaba sin vuelo. La mezcla de Italianidad y Argentinidad del grupo hizo que nos acerquemos a una de las encargadas y le explicáramos el caso. Previa muestra del boarding pass nos acompañó al inicio de la fila, donde pudimos tomar la siguiente cabina de cristal. Algo gracioso sucedió al llegar abajo, a la parada del taxi. Nos encontrábamos a 5 minutos del aeropuerto, llegamos con toda nuestra pinta de turistas (mochila, valija, etc.), le decimos aeropuerto ("airport"), y el taxista no nos entendía!!! Puedo entender que durante la estadía nos haya pasado eso en otras situaciones en las que no era claro dónde estábamos yendo, pero este caso era bastante claro. Así fue como el taxista llamo a otra persona por uno de los 5 celulares que tenía y nos pidió que le explicáramos a esa persona donde iba.


Sin mucho problema llegamos al aeropuerto con una hora y media de adelanto respecto al vuelo, y en un lapsus de confianza (en mi caso subestimé la fila que podíamos encontrar en migraciones y en el control de equipaje, mal acostumbrado con Singapur), y paramos para comer algo en Burger King. Cuando nos acercamos hacia migraciones, nos dimos cuenta que estábamos muy jugados. En la fila igual encontramos otros compañeros del viaje, y uno del grupo logró que nos hicieran pasar directamente sin la fila (segunda vez en el día que hacía lo mismo!!! :S:S:S).


Al llegar a la puerta de embarque encontramos al resto del grupo, presto a abordar. Esta vez no tuve tanta suerte con el asiento, asi que tuve que intentar dormir en el no muy cómodo asiento, y nuevamente intenté estudiar un poco (terminó dando frutos, ya que aprobé el examen!). Y así llegamos sobre la 1/2 am a casa, para dormir un rato y arrancar la última semana de clases previa a los finales!



lunes, 4 de abril de 2011

Hong Kong 1

Siguiendo la onda viaje multitudinario (los siguientes 2 posts también lo serán), aprovechando otro finde largo (nos dieron el viernes libre mientras los de la otra camada tenían sus exámenes finales), nos fuimos a Hong Kong el viernes por la mañana. Para agregarle un toque de emoción, el viernes era la fecha límite para entregar un ensayo de 3.000 palabras acerca del desarrollo del grupo de trabajo que tenemos asignado, que constituía el 40% de la nota de una materia. Lejos de ser un gran ensayo, logré terminarlo el viernes a las 2am, para dormir 2/3 horitas y partir rumbo al aeropuerto!

A pesar de haber sido más de 30 personas, estábamos bastante despárramados en términos de transporte (tres vuelos distintos) y hoteles (4 hoteles distintos y no necesariamente cercanos entre sí). El 1er vuelo, de las 6:40 fue mi vuelo. Este fue mi primer vuelo en una low cost de Asia, y ninguna queja en particular -que no aplique también a la europea-. Con una mezcla de suerte y circunstancia, la fila entera en la que yo viajaba estaba vacía por lo que pude aprovechar buena parte del vuelo para dormir (me sentía como en Business). No obstante, la semana siguiente tenía un examen (para evitar cursar una materia durante el 2do período y tener más tiempo, como ya lo había hecho en el 1ro), y de un tema que practicamente no conocía, pero que resultaba bastante intuitivo. Así que me desperté y leí durante 2hs el ABC del ABC (activity based costing).

Llegamos a HK luego de 3hs y media, y tuvimos una gran decisión dada la configuración de hoteles, comprar tarjetas SIM prepagas (quienes tenían teléfonos desbloqueados). Luego también hubo discrepancia entre la conveniencia de ir al hotel en tren o taxi, y en mi caso elegí la 1ra. El viaje en tren inició mi sorpresa con HK, realmente no era exactamente como esperaba. Al principio más verde (estábamos cerca del aeropuerto, un poco lejos del downtown), pero incluso después me llamó poderosamente la atención la cantidad de colinas. Si se ve en un mapa, Hong Kong tiene una parte que es isla y una parte conectada al continente. La isla, que es donde está el centro es literalmente una colina, con pocas areas planas.

Desde la estación de tren tomamos un taxi que teóricamente en línea recta estaba muy cerca del hotel, pero por la configuración de la calle tuvo que dar mucha vuelta. Fue realmente sorprendente para mi, como dije antes, nada parecido a lo que esperaba. Me recordó un poco a Mónaco en términos de geografía (no en términos de riqueza por supuesto :)).

Al llegar al hotel nos enteramos que otra forma de llegar era vía escalera mecánica! Es una combinación de escaleras mecánicas que conforman la más larga del mundo (http://en.wikipedia.org/wiki/Central%E2%80%93Mid-levels_escalators). El hotel estaba relativamente bien (cada vez es más común pero sigo apreciando realmente el Wi Fi gratis). Tenía pileta pero no era época. Una gran diferencia con Singapur fue el clima. Mientras que acá hay una media constante de 32 grados, en HK tienen estaciones, por lo que a más de uno lo agarró desprevenido y tuvo que comprar algún abrigo (liviano) una vez en HK.

Cerca del mediodía arrancamos la visita a la ciudad. Bajando en sentido contrario a la escalera mecánica llegamos al Soho, muy cerca del hotel. Dado que era viernes pudimos sentir la realidad de un día de semana, que para mi es super interesante (habitualmente viajando sólo fin de semana o en época de vacaciones uno no llega a vivir la escencia completa de las ciudades). El soho estaba lleno de "expats" occidentales, vestidos en general de oficina, comiendo en alguno de los numerosos, bonitos y no tan caros restaurantes de la zona. En nuestro caso fuimos por un japonés muuuuuy interesante.

Luego de ahí me fui a hacer check in en el hotel y luego a econtrarme con otro grupo en una increíble muestra  de orientación-ubicación. Sin mapa y sin destino fui caminando con destino incierto pero intuido. En plena caminata logré hablar con uno del grupo y me dieron el punto de encuentro, al que llegué antes que el resto... El punto de encuentro era la estación de partida de un monorriel que lleva al punto más alto ("the peak" o "Victoria peak"). Desde allí se puede ver toda la ciudad con una buena perspectiva, vale la pena. Algo curioso fue ver varias casas que hay por esa zona, grandes e importantes casas que tienen pinta de ser de gente con mucho dinero.

Luego de ahí partimos cada uno para los respectivos hoteles y, siesta mediante, nos juntamos más tarde para cenar. Luego de callejear un rato y pasar por la puerta de varios restaurantes "bien" (a los que yo no tenía muchas ganas de entrar), terminamos en una "terraza" (Madrid style), en la zona denominada LKF (Lan Kwai Fong), que es la zona para cenar y salir de fiesta. Cenamos entonces en un vietamí-tailandés (si a alguien le sorprende la -combinación, aparentemente todos los restaurantes de alrededores -arabe, chino, indio- eran del mismo dueño, sólo creaba la idea de diferenciación).

Luego de ahí callejeamos un rato, encontramos a la otra mitad del grupo que terminaba de cenar por el Soho y tomamos algo en un bar/esquina. De ahí fuimos a una disco que nos recomendaron y a eso de las 3am intentamos buscar un nuevo lugar donde ir, pero las tradiciones de locales "sólo para miembros" fueron más fuertes y no logramos entrar a ningún lugar, incluso contando con una local en el grupo...

El día siguiente empezó entonces tarde, arrancando nuevamente al mediodía con el paseo turístico. Este segundo día se hacía más complicado para coordinar las actividades del día, ya que los distintos subgrupos estaban haciendo las cosas en distinto orden. En mi caso lo que hice fue dar unas vueltas caminando por el centro financiero, y luego cruzarme a la parte continental (llamado Kowloon o TST), a caminar un poco por las calles. Para llegar hay que tomar un ferry de 5 mins (20 cts de EUR). Una vez allí nos encontramos con una zona netamente comercial. Llena llena de negocios y gente comprando. Me sorprendió mucho encontrar filas largas en las puertas de -nada pequeños- locales de Chanel y Luis Vuitton.

Seguimos la recorrida por un gran parque que hay en esta zona, descansamos un rato, atravesamos un par de exhibiciones "ecológicas" y nos entretuvimos un rato con un aviario. Luego pasamos un rato por el lujoso hotel península, donde la gente hacía fila para tomar el té de las cinco con una pequeña orquesta de fondo (no sé si el término correcto es orquesta)...

Lo voy a dejar acá para que no quede un post tan largo, y la gente tenga miedo de leerlo...
Mientras pueden ir viendo las fotos (hasta la foto 45 van a ver un poco de todo lo que les fui comentando)
https://picasaweb.google.com/juanmontalvobressi/HongKong?authkey=Gv1sRgCMnkrozW2J791gE&feat=directlink