Arrancamos siguiendo el camino inverso por el que habíamos llegado al hotel la noche anterior, y ahora se veía todo un poco mejor, de todas formas no resultaba de momento una bella ciudad. Llegamos a una avenida importante que desembocaba en el puerto, lugar hacia donde fuimos.
En el camino nos topamos con un carrousel (sisí, una calesita, pero estando en Francia se justifica decirle carrousel).
Llegamos al puerto donde estaban vendiendo pescado bien fresquito, aunque no había mucho más para hacer por ahí. Emprendimos entonces un recorrido turístico que nos recomendaba un mapa que teníamos. Esta zona estaba un poco mejor que la anterior, pero tampoco tenía realmente mucho que ofrecer. Un par de lindas vistas elevadas y algunos edificios y callecitas agradables. Terminado ese recorrido nos fuimos del otro lado del puerto a hacer otro mini recorrido por un edificio militar, y ni siquiera llegamos al otro edificio interesante que algo tenía que ver con Napoleón.
Nos fuimos hacia una iglesia que se veía elevada desde varios puntos de la ciudad, previo paso por un almacen donde nos aprovisionamos para hacer un picnic en un parque.
Allí incomodamos un poco a una pareja musulmana que no parecía tener mucho interés en ser vista (era un parque medio elevado, bastante reservado). Por otro lado mientras comíamos, un amable señor con muchas cicatrices en su cara nos pidió algo inentendible, y apenas se fue decidimos que era buen momento para ir hacia la iglesia.
Realmente era una Catedral, la Catedral de Notre Dame de la Garde (no es la de París!). Lo bueno de este edificio es que estaba bastante elevado y tenía una vista panorámica de la ciudad, y encima había unas mesitas que tenían dibujada la vista que uno tenía, y había una descripción de varios hitos.
Bajamos hacia el otro lado de la ciudad, donde según Ine se filmó una peli (nos debe la prueba!). Acordamos el último punto de visita del día, el palacio de longchamps. Dónde no había mucho quorum era con el medio de transporte, pero finalmente ganó el medio de locomoción por tracción a sangre.
Llegamos al palacio un toque antes del horario de cierre. De hecho no pudimos ir al palacio propiamente dicho, y recibimos un par de gritos y señales de un encargado del lugar... Emprendimos la vuelta al hotel, aunque en dos grupos distintos, Ine, Moni y yo, fuimos a la terminal de tren/autobus (menos mal que estaban en el mismo lugar) para definir cómo ir hacia Mónaco/Niza, nuestra siguiente parada.
Nuevamente reunido el grupo en el hotel, nos fuimos nuevamente para el centro para comer (una muy buena y económica comida en una zona que parecía bastante cara).
De ahí nos fuimos al shamrock!, un pub irlandés, con el mismo nombre que uno existente en Buenos Aires (creo que eso nos definió por ir ahí).
No muy tarde nos volvimos tranqui al hotel, momento en el que el grupo se separó definitivamente (salía muy temprano el tren como para andar despidiéndose por la mañana).
El grupo entero y Longchamps
4 comentarios:
Hola Juanes!! este es mi primer comment en tu blog (tratare de que la vagancia no gane la batalla y no sea el ultimo). A ver cuando incluis algo de tu regresos a argentina para que lean tus amigos del viejo continente!! beso grande!
jajaja... lo hiciste cortito y con detalles también que NI me acordaba...!!! muy bueno tu post Juancito!!!
ah... y a ver cuando nos vemos, tío!
Jaja, todo un halago de parte de mi principal detractora blogueril :) (claro, porque esta vez fue corto el post)
Calculo que nos vemos mañana en el aeropuerto, y después todo el fin de semana en Cagliari, aunque no tengas muchas ganas de ir :)
vos ibas???????
No sabiaaaaaaaaa que buenoooooooooooooooo!!!
Bueno, ahora que lo pienso, sí sabía, si estabas copiado en los mails... jajaja... que colgada...
Y sí, fue más corto dentro de lo largo que suelen ser... y con detalles concisos. Muy bien 10... me encantó!!! jajaja
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