miércoles, 28 de noviembre de 2007

martes, 27 de noviembre de 2007

Un adelanto de Cagliari

Siguiendo con la interrupción de Francia (viaje que cumple un mes y medio mañana), cuento un poco de este finde en Cagliari. Aún no tengo fotos, pero cuando las tenga (junto con algo de tiempo) escribo algo más completo.

El último viernes partimos rumbo a Cagliari un grupo de 8 intrépidos de 3 nacionalidades distintas (5 Argentin@s, 2 Españoles y 1 Venezolana). Para que no se me enojen, doy la alineación:
En el arco, atajando pelotazos y dirigiendo el grupo, Inés.
En la defensa, con tranquilidad y seguridad, dandole orden al equipo Pili, Natalia y Yo.
En el medio, la frescura de los recién ingresados al grupo de viajes, Estanis y Álvaro, acompañados por la más experimentada Moni, conduciendo al equipo.
En el ataque, ágil como una gacela, Firenze V (aka. Rayu).

Alquilamos una casa en Porto Pino, al oeste de la isla de Cerdeña, a 80km de Cagliari. Para llegar ahí alquilamos una traffic para 9.
En el mapa puede verse la el lugar donde estábamos. La casa estaba donde termina la linea pintada sobre el mapa, un poco a la derecha y arriba de la casa redonda. Teníamos toda esa playa para nosotros.
El sábado estuvo el día soleado, por lo que pudimos aprovechar algo.


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El viaje terminó el domingo con un retraso de 3 hs del avión en el aeropuerto de Cagliari, en donde jugamos desde cartas (jodete), tutti frutti, sudoku y hasta al Twister!!!

En breve más relato y fotos.

Salute!
J

Un poco e' to'

Bueno, sigo interrumpiendo relatos (lo que venía escribiendo de Mónaco lo perdí al clickear involuntariamente el backspace).
Ya pasó también Cagliari y nuevas historias para contar, pero por ahora sólo un breve resumen de mi ida y vuelta a Baires como fue pedido.

El viernes 9 de noviembre fue feriado en Madrid por la Virgen de la Almudena. Acá los feriados (festivos) son casi todos por cuestiones religiosas, no tienen Próceres que hayan nacido o muerto, y sea eso conmemorado.
Aprovechándolo , partí el jueves 8 a la media noche, buscando un poco de primavera austral. Aunque tenía intención de ver la primera peli (Los simpsons, que aún no vi), el sueño pudo más y pasé más de 2/3 del viaje durmiendo. En general el vuelo Madrid-Buenos Aires partiendo a esa hora, es bastante benévolo en ese sentido.
Yo no estaba en las mejores condiciones de salud, ya que el martes había caído con una gastroenteritis viral que me dejó en casa 2 días (aunque el 2do tuve que hacerme una escapadita).
Pretendía cuidarme todavía con las comidas, y por suerte pude comer algo del menú que servían. Contrariamente a lo universalmente opinado, a mi en gral me está gustando la comida del avión (cómo estaré comiendo día a día!).
En Ezeiza me esperaban Papá, Mamá, Juanfra y Tornado (el auto de Juanfra) en una húmeda mañana de Baires.
A partir de ahí arrancó una nueva frenética semana (similar a la que ya tuve en agosto) en la que salí, almorcé y cené con familia, amigos y grupos de amigos.
En el medio operaron a mi vieja (algo programado, ya está bien por suerte), por lo que estuve toda la mañana y parte de la tarde en el hospital. Muchas gracias a todos los que estuvieron de una u otra forma ahí, muy especialmente a Juanfra que me hizo la gamba en el hospital, y GonyNanu que me abrieron las puertas de su casa que estaba bien cerca del hospital (aunque finalmente no llegué a hacerlo, si falta algo no es mi culpa!).
Durante la semana trabajé en las oficinas que la importante petrolera española en la que estoy trabajando tiene en Buenos Aires (algunas mentes agudizadas ya podrán intuir de que empresa hablo :) ).
Al volver a pestañear, me encontré con el único día realmente primaveral de mi estancia, y ya estaba armando la valija por tomándome el remís con mi viejo a Ezeiza, desde donde partía a las 14:20. Este vuelo es un poco más jodido porque no te agarra sueño hasta bastante avanzado el viaje, cuando ya estas cerca de llegar a las 6am a Barajas!
Yo de todas formas no había llegado a adaptar del todo los horarios (estuve haciendo vida bastante madrugadora con respecto a lo que suele ser en Madrid).
Al llegar con 40 minutos de adelanto al aeropuerto, nos anunciaron una temperatura de -5 grados, un maldito frío de invierno. Realmente estaba "sólo" en -2.
Sin mucho más, apenas conecté el celular, tenía un sms de mi supervisor invitándome a ir a las 9 a las oficinas de la empresa (no la petrolera) a presenciar una charla que daba Carlitos. Tarde y cansado, estrenando sobretodo, pero con un capuchino de Starbucks (no muy rico) y una caja de 10 Havanettes para compartir, llegué a la sala de reuniones del piso 18 para escuchar a mi compatriota. En el camino al cliente, me cayeron 3 copos de nieve.

Esta vez el primer día no me fui hasta tipo 19 hs… Llegué a casa y era tal el desastre que tuve que desarmar la valija, lavar ropa y otra parva de cosas sin acostarme a dormir.

Me había ido confiado de casa pensando que como todos los martes (salvo mientras estuve en Baires, que había acordado que no) viniera Halyna, la señora que limpia mi casa y plancha mis camisas. Cómo se podrá intuir por la forma en la que redacté la oración anterior, tal vez por una cuestion de idioma (es de alguna Ex república soviética, no recuerdo cual, y todavía no es muy fluida en el Español), mi casa seguía tal cual la había dejado.

El jueves ya estaba bastante regresado al ritmo, por suerte también con casa ordenada y limpia, y preparándome para el siguiente viaje, Cagliari, viaje del cual en breve contaré algunas cosas.

Bueno, eso es todo de las últimas dos semanas... A los que no pude ver, espero que Diciembre esto cambie. El 22 por la mañana estoy llegando a Baires, esta vez por dos semanas para pasar las fiestas.

Saludos!
J

martes, 20 de noviembre de 2007

Oh lala, Marseille!

Dejamos el post anterior cuando nos íbamos a descansar la noche del jueves. Arrancamos el viernes no tan temprano, con una pequeña tensión en el grupo por el desayuno. Finalmente aprovechamos los últimos 10 minutos de desayuno buffet del hotel (que había que pagar por separado).
Arrancamos siguiendo el camino inverso por el que habíamos llegado al hotel la noche anterior, y ahora se veía todo un poco mejor, de todas formas no resultaba de momento una bella ciudad. Llegamos a una avenida importante que desembocaba en el puerto, lugar hacia donde fuimos.
En el camino nos topamos con un carrousel (sisí, una calesita, pero estando en Francia se justifica decirle carrousel).
Llegamos al puerto donde estaban vendiendo pescado bien fresquito, aunque no había mucho más para hacer por ahí. Emprendimos entonces un recorrido turístico que nos recomendaba un mapa que teníamos. Esta zona estaba un poco mejor que la anterior, pero tampoco tenía realmente mucho que ofrecer. Un par de lindas vistas elevadas y algunos edificios y callecitas agradables. Terminado ese recorrido nos fuimos del otro lado del puerto a hacer otro mini recorrido por un edificio militar, y ni siquiera llegamos al otro edificio interesante que algo tenía que ver con Napoleón.
Nos fuimos hacia una iglesia que se veía elevada desde varios puntos de la ciudad, previo paso por un almacen donde nos aprovisionamos para hacer un picnic en un parque.
Allí incomodamos un poco a una pareja musulmana que no parecía tener mucho interés en ser vista (era un parque medio elevado, bastante reservado). Por otro lado mientras comíamos, un amable señor con muchas cicatrices en su cara nos pidió algo inentendible, y apenas se fue decidimos que era buen momento para ir hacia la iglesia.
Realmente era una Catedral, la Catedral de Notre Dame de la Garde (no es la de París!). Lo bueno de este edificio es que estaba bastante elevado y tenía una vista panorámica de la ciudad, y encima había unas mesitas que tenían dibujada la vista que uno tenía, y había una descripción de varios hitos.
Bajamos hacia el otro lado de la ciudad, donde según Ine se filmó una peli (nos debe la prueba!). Acordamos el último punto de visita del día, el palacio de longchamps. Dónde no había mucho quorum era con el medio de transporte, pero finalmente ganó el medio de locomoción por tracción a sangre.
Llegamos al palacio un toque antes del horario de cierre. De hecho no pudimos ir al palacio propiamente dicho, y recibimos un par de gritos y señales de un encargado del lugar... Emprendimos la vuelta al hotel, aunque en dos grupos distintos, Ine, Moni y yo, fuimos a la terminal de tren/autobus (menos mal que estaban en el mismo lugar) para definir cómo ir hacia Mónaco/Niza, nuestra siguiente parada.
Nuevamente reunido el grupo en el hotel, nos fuimos nuevamente para el centro para comer (una muy buena y económica comida en una zona que parecía bastante cara).
De ahí nos fuimos al shamrock!, un pub irlandés, con el mismo nombre que uno existente en Buenos Aires (creo que eso nos definió por ir ahí).
No muy tarde nos volvimos tranqui al hotel, momento en el que el grupo se separó definitivamente (salía muy temprano el tren como para andar despidiéndose por la mañana).



El grupo entero y Longchamps