lunes, 18 de agosto de 2008

I'm leaving today

Hacía más de dos meses que había reservado el vuelo y, para que negarlo, la ansiedad iba lentamente en aumento. La misma descripción que hacía de mi sensación con Londres: "[...]Londres nunca perdió para mi su halo de magia[...]". Ese mismo halo cubría también para mi a Nueva York.

Mi pobre Angelito 2, y esa entrada por el puente de Brooklin, el hotel Plaza y el central park. Luego Tom Hanks en "Quisiera ser grande" y su baile sobre el piano de FAO Scwhartz. King Kong y nuevamente Tom Hanks en 'Sleepless in Seattle', y series como Friends, Seinfeld, la niñera, mostraban jirones de la ciudad.

Advertido de las nuevas medidas de seguridad, fui al aeropuerto con mucho tiempo por delante (muuuuuuuuuuuuucho tiempo), y con todas las respuestas a las preguntas aprendidas (yo me hice sólo el equipaje -estoy grandecito-, nadie me dio nada cerrado para nadie, y todas esas cosas). Me quedé leyendo y me tomé un agua y una medialuna con jamón y queso a precio internacional (19 pesos!)

Aunque tenía la expectativa de algún upgrade (la semana anterior el vuelo entre Madrid y Buenos Aires había viajado con una amiga -Mariu- en Business, y es dificil volver atrás :P).

Mi previsión y precaución fue legitimada luego de que una fuerte tormenta hiciera llegar tarde a la tripulación de American y el vuelo se retrasó unos minutos (sisí, parece peor, porque encima que me adelanté el vuelo salió tarde, pero realmente si yo también hubiese tenido problemas para llegar, no tenia forma de saber esto y la hubiese pasado mal).

Finalmente el capitán le metió pata porque llegamos a la hora programada, sólo con el contratiempo de haber sido alcanzados por un rayo (que según el piloto no tuvo consecuencias, y de hecho es algo 'normal' que pase), y después la comida era asquerosamente picante..

Al principio me costó dormir un poco, pero finalmente tuve un sprint final de 4/5 hs que me permitieron llegar relativamente descansado...

No hay comentarios: